
No nos son
ajenas las Sigma dp Quattro,
pero tomar entre las manos un nuevo modelo de esta carismática serie
siempre es una experiencia, en busca de cambios sutiles, mejoras... La dp3 Quattro incorpora lo que
podríamos llamar "un tele corto de
retrato" una focal equivalente a 75 mm.
Efectivamente, hace unas pocas horas nos hacíamos eco de la Sigma
dp3 Quattro, con su objetivo Macro 50 mm f/2,8 que sobre el sensor APS-C
de la dp3 Quattro se comporta como el 75 mm. En la mano, y siempre pensando que las unidades de feria son de
preproducción, estas son nuestras impresiones:
• La cámara se siente mucho más ligera de lo que pueda hacer pensar a
priori su ancho y particulares formas.
•
En cuanto al AF, ya sabemos que no es de los más rápidos precisamente,
y como
ocurre un tanto con toda la serie. No es su punto fuerte y también hay
que plantearse que una cámara con una equivalencia de unos 39
megapíxeles en base a su sensor multicapa Foveon, no es quizá una
cámara para acción.
• Puesto que las dp Quattro no incorporan visor electrónico a nivel del
ojo, recomendamos a los usuarios que prueben la lupa-visor de capuchón,
que resulta muy útil. No es menos cierto que con ella acoplada, la dp3
Quattro pasa ya –estéticamente y por cuestión de volumen– de la
categoría de cámara... ¡a la de artefacto!
En utilización práctica hemos observado un fenómeno que quizá tenga
solución vía firmware a posteriori: después de hacer una toma, en el
momento de visualizarla las
tomas en pantalla, la calidad de los previos (jpeg) sobre la misma dejan bastante que desear, seguramente debido a la baja resolución del jpeg (no a la
pantalla en sí, que es de buena calidad, del orden de los 920.000
puntos).
Por su parte, por mucho que hagamos juego de muñeca, de palma de
mano y dedos, desde nuestro punto de vista, la ergonomía, siempre tan
peculiar, con sus puntos fuertes, pero también con sus puntos débiles,
no acaba de convencer.
En general, las impresiones de esta dp3 Quattro son un poco las de
siempre en toda la gama, ofrece cosas
interesante, tales como la gran calidad de sus imágenes (siempre
que se
tomen con ajustes ISO bajos, claro está) o la sencillez de la cámara en
sí... pero
no acaba de ser un producto redondo debido a sus inconvenientes
(enfoque lento, velocidad en general de la cámara....¡y precio!),
ligadas en gran parte
al problema de mover archivos resultantes tan grandes. Y si bien es
cierto que el último movimiento de Sigma respecto a sus sensores Foveon
(con el X3) fue reducir esta cantidad de información a procesar
(reduciendo el número de píxeles en 2 de sus 3 capas), aún hay mucho
trabajo por hacer al respecto.
Quizá lleguemos a a decidir probar una dp3 Quattro, bajo
condiciones de laboratorio y campo, pero mientras tanto, en las
cambiantes condiciones de feria, hemos realizado una rápida toma, con
el objetivo en ajuste macro. Haciendo clic sobre la imagen, podemos
comprobar la calidad del detalle. Foveon aparte, tenemos claro que los
objetivos Sigma montados en las dp Quattro son de calidad puntera. Y
"por alusiones" debemos hablar de la Sigma
dp0 Quattro.
Imagen tomada con la Sigma dp3 Quattro @ ISO 100
[click encima para imagen a resolución nativa] © Albedo Media S.L.
Sigma dp0 Quattro
Lamentablemente, como ocurre en más de una ocasión en las ferias, más de un producto anunciado como novedad... se encuentra secuestrado bajo una vitrina. ¿Por qué razón? En la mayoría de los casos se trata de objetos de lo que antes sería "cartón piedra" y ahora plástico sin nada en su interior, esto es, "mock ups", "dummies" o –en español– ficticios. Que no funcionan, vamos...
La Sigma dp0 Quattro, con objetivo 14 mm f/4 equivalente a 21 mm sobre el captor APS-C es uno de esos productos "secuestrados". Se trata del último elemento de la familia Sigma dp Quattro (presentada en la pasada CP+ 2014), que se suma a las dp1 Quattro (28 mm f/2,8), dp2 Quattro (30 mm f/2,8) y dp3 Quattro (50 mm f/2,8) de la que ofrecemos nuestra toma de contacto más arriba.
No resulta fácil hacer tomas a través de las vitrinas y la espantosa iluminación reinante en las ferias –buena para lucir el producto paro mala por los reflejos– pero nuestro equipo sobre el terreno se las ha arreglado para conseguir una toma más que digna.
Por lo que se puede apreciar en la imagen, el tamaño del objetivo rompe
un poco con el equilibrio del cuerpo...
Una de las razones para esta suerte de delirio es que el
objetivo 14 mm f/4, que cubre un ángulo de toma de 91º, es telecéntrico
y esa clase de diseño obedece a longitudes mayores de esquema óptico y
barrilete. Desde luego, con esa cámara no pasarás desapercibido, pero
la calidad de imagen anunciada, se dice, es espectacular.
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