Cuando ayer, hace algo más de 16
horas, fuimos los primeros –tras Leica Forum– en dar noticia a través
de "redes", acerca del teaser de la nueva “Leica Mini M”, pronto otros
medios emplearon nuestra “señal” para comenzar a lucubrar sobre lo que
podría representar ese anuncio. Hoy nos toca a nosotros.
Para comenzar, no deja de ser divertido el planteamiento de Leica
–probablemente intencionado– para los nombres o “categorías” de la
línea de producto reflejada en el “teaser”, donde por cierto, falta la
S2: ¡ahora descubrimos que si la Leica M es... una Leica M, la X2 es
una “Micro M” y la D-LUX6 una “Nano M”! ¡Vaya!

Una captura de pantalla de la página oficial de Leica. © Leica Camera AG
Pero, bueno todo vale para hacer el hueco necesario –entre la Leica M y la X2– a la
nueva "Mini M", que tendrá nombre propio.
Según la nomenclatura, la pura lógica indica que el nuevo modelo
tendría que ser más próximo en características a la Leica M que a la X2.
Veamos, Leica M significa a priori, objetivos intercambiables. Las
Leica M actuales emplean sensores 24 x 36 mm double frame, mientras que
el de la X2, con óptica fija, es de tipo APS-C.
La Leica M actual, admite visor electrónico accesorio a nivel del ojo,
al igual que la X2.
Una solución para esa Mini M sería la de incorporar un sensor de 24 x 36 mm, óptica intercambiable "M" y solo visor electrónico (además de monitor
posterior), prescindiendo del costoso sistema telemétrico de la Leica M
de pura cepa. Otra cuestión sería si el visor estaría integrado en el
cuerpo o se trataría de un accesorio.
Desde un punto de vista constructivo, no sabemos si resultaría más económico
adaptar un cuerpo de Leica M “hacia abajo” o escalar uno de X-2 “hacia
arriba”. Pero ahora si que sabemos por qué, al menos en parte, se
estrenaron nuevas
instalaciones de Leica en Portugal, donde se fabrican los
cuerpos de algunas Leica y otros componentes, así como "sport optics".
De esta forma, la nueva Mini M se convertiría en una suerte de
“Fujifilm X-E1 killer” devolviendo la pelota a Fujifilm con sus X-Pro1
y X-E1.
Otra cuestión es que Leica tiene que cuidar mucho los sentimientos de
los usuarios “hard core” telemétricos, y ahí tiene que acertar mucho en
el concepto del cuerpo: ¿una Leica M “abgespeckt” o una “upstart” X2? En todo caso, delicado.
Pero desde nuestro punto de vista, Leica podría resolver el dilema de
más arriba de una forma un tanto simple, no menos radical, y atrevida
de puro evidente: crear una suerte de “Sony RX1 killer”, esa impertinente cámara
de 24 x 36 mm con óptica fija 35 mm f/2 que se atreve a comercializarse
a un precio próximo al de las Leica... “Micro M”.
Una Leica con sensor 24 x 36 mm y un objetivo fijo Summilux 35 mm f/1,4
o un “Cron” 35 mm f/2 podría ser en cierta forma una “me too” respecto a la RX1, pero
sería una Leica.
Pero... ¿Qué tal resolveríamos el tema del enfoque? Para esta opción que
proponemos desde DSLR Magazine, aparte del tamaño, la calidad y tamaño
del cuerpo y su acabado, la clave estaría en el enfoque y en el visor.
Una opción sería la de enfoque manual asistido por el visor electrónico
y la otra emplear un sistema AF con ayuda tecnológica del “know how” de
Panasonic y sus CSC.
Y partiendo de eso, el último dilema: ¿cuerpo un poco más grande que el de la RX1 y
visor electrónico integrado o visor externo con cuerpo no mucho más
grande y con el riesgo de parecer una X2 subida de
gama?
Finalmente, ¿Qué módulo para el visor electrónico? ¿El ya un tanto
obsoleto, igual al de Olympus VF-2 o ya con la resolución del VF-4?
¿Un objetivo zoom fijo, un Vario-Elmar? Todo es posible. ¿Y un Tri-Elmar? Eso sería, como suele decirse, ¡muy "leicalike"!
¿Una clónica MFT de Panasonic? ¡Esperemos que no!
Salvo –probables– filtraciones previas, lo veremos el próximo día 11 de
junio.
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