Rodolfo Biber, S.A.,
distribuidor oficial de Hasselblad
en España, está llevando a cabo lo que se viene a llamar un “Roadshow”
en distintas ciudades de nuestro país, y ello a fin de presentar dos de
los productos más carismáticos de la firma: las Hasselblad Lunar y Stellar.
Adicionalmente, en DSLR Magazine hemos podido disponer durante un
tiempo de los dos productos, para examinar, y este es nuestro resumen.

En la botonería de la Hasselblad Lunar, reza: "Hasselblad Sweden" © Albedo Media, S.L.
Con motivo de la pasada Photokina, la firma Hasselblad hizo lo que
suelen llamar los anglosajones “robar la feria”, por un lado al
presentar la cámara Hasselblad Lunar, su primera CSC o cámara compacta
de sistema, y por otro al hacerlo sobre la base de una Sony NEX
altamente “customizada” o “tuneada”, lo que le valió y le vale hoy, una
serie de críticas. El nombre “Lunar” se empleó para honrar la larga
carrera de Hasselblad a la hora de registrar la carrera espacial y
sobre todo la exploración a pie de la luna terrestre.
Ya desde los minutos siguientes a la
presentación, en Photokina,
se comentó que esto era “solo el principio” de la apertura de la firma
originaria de Suecia hacia una gama más amplia de productos
fotográficos, que incluiría alguna réflex monocular e incluso trípodes.
Pero siempre quedó claro que este arriesgad paso al frente no suponía
en absoluto el abandono de lo que ha dado siempre su identidad a la
firma, que son las cámaras profesionales para formato medio, cuyo
representante más actual es la serie H5D.
Para rematar la faena de la Lunar, un tiempo después, presentó la
Hasselblad Stellar, de pretensiones –en precio y aspecto– algo más
discretas, pero igualmente bajo la base de una cámara de Sony, en este
caso sobre la de la RX100.
Puesto que ambos productos son muy difíciles de “entender” sin
conocerlos de cerca y sin hablar con los responsables de la firma,
Hasselblad ha pedido a sus distribuidores de todo el mundo que
“acercasen” las Lunar y Stellar al público potencialmente interesado.
Y esa es la cuestión, ¿quien es el público interesado en estas dos
cámaras?

Félix Huete, al inicio de la presentación, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, un marco idóneo. © Albedo Media, S.L.
En la presentación de Madrid, Felix Huete, de Rodolfo Biber, S.A., hizo
un compacto y preciso recorrido por la historia de Hasselblad y con
diversas unidades de Stellar y Hasselblad H5D de formato medio y una
Lunar sobre la mesa, que los asistentes pudieron utilizar libremente a
posteriori en la toma con modelo organizada, para pasar luego, sin
ambages a sugerir el target ideal para las Lunar y Stellar.

La Hasselblad Lunar, en su gabinete, que alberga todos los accesorios personalizados. © Albedo Media, S.L.

En ese sentido, y puesto que semanas antes de iniciarse el Roadshow ya
habíamos dispuesto de una Lunar y una Stellar para toma de contacto y
prueba, podemos avanzar que desde DSLR Magazine coincidimos –con
importantes matices– con el planteamiento oficial de los responsables
de la firma: las Lunar y Stellar no son necesaria y precisamente para
“fotógrafos” sino para otro tipo de usuario, que... hace además
fotografía. Aunque es posible que en el caso de la Lunar, pocas veces
salga a pasear fuera de casa y las más quede en una vitrina.

Bella cámara en un bello estuche... la Hasselblad Stellar. Lista para regalo. © Albedo Media, S.L.
Nuestro matiz es que la Stellar –siendo una Sony RX100 customizada– es
un producto personalizado muy utilizable, y que no nos importaría
poseer para al menos darle nuestra impronta personal a esa empuñadura
de madera, que a petición puede ser de olivo, caoba, etc.
La Lunar, por su parte es un producto más para coleccionistas y
aquellos poseedores que gusten de mostrarla en su gabinete de
madera negra lacada con sus diversos cajones. Tuvimos ocasión de pesar
el conjunto en nuestro sistema de laboratorio y arrojó 6.560 gramos:
más o menos a un euro por gramo. Desde luego, en cualquier mansión de
lujo sería un tema de conversación y sería un conjunto para vender en
joyerías y tiendas del estilo de Loewe si el margen comercial fuese
suficiente... que al parecer, para más de un establecimiento, no lo es. Quizá por eso, la propia Hasselblad ha
comenzado a montar –primeramente en Tokyo– diversas tiendas al estilo de
“Leica Boutique”.
La Stellar, por otro lado, con un precio mas asumible para otros
mortales, queda francamente bien dentro de su más discreta (por tamaño
y peso) caja lacada, y desde luego representa una alternativa de regalo
digna de consideración.

El interés es claro, hasta el punto de que...
Durante la presentación y en la sesión de toma que siguió a la misma,
los asistentes a la misma examinaron y discutieron ampliamente sobre
las nuevas cámaras y realizaron tomas con las mismas, pero también
–buena idea– con las H5D de formato medio.
Nos da la impresión de que –al igual que nosotros– consideraban la
Lunar más como un objeto de colección y la Stellar como una alternativa
más comercial. En ese sentido, en Madrid ya se han vendido al menos dos
cámaras Lunar a los pocos días de estar disponibles.

...pronto todos los estuches están vaciós pues los asistentes están en la terraza...

... poniendo a prueba las cámaras y la profesionalidad de la modelo. Todas © Albedo Media, S.L.

Llamativa, quizá demasiado para algunos gustos...

... de cerca la Lunar nos desvela detalles sorprendentes. Ambas © Albedo Media, S.L.
Por nuestra parte, nuestra opinión ya está vertida, avalada por las
pruebas realizadas. El firmware de la Lunar y Stellar es diferente de
las versiones de base de Sony, y por tanto la rendición de color está
también personalizada para las versiones Hasselblad, de forma muy
similar al caso de los productos Leica que tienen como base modelos de
Panasonic, la diferencia de calidad no es apreciable más allá de los
matices de color.
Es cierto que –como ocurre en tantos casos– estas cámaras de Hasselblad
mejoran en las distancias cortas, incluso la Lunar, aunque su estética
se nos antoja más apropiada para gustos asiáticos actuales de personas
de alto poder adquisitivo o sus equivalentes europeos.

La correa troquelada y otros detalles, personalizan una Sony RX100 tuneada. © Albedo Media, S.L.
La Stellar, como hemos comentado, es más “ponible” es discreta y sin
embargo “distinta”, y dispuesta a ser marcada en su empuñadura de
madera por nuestra impronta.

"H", de Hasselblad. © Albedo Media, S.L.

© Albedo Media, S.L.
En ambos casos, los acabados de las superficies son muy bellos, al
igual que las inscripciones, molduras (arriba) y todos los detalles que
complementan la pura carcasa de una cámara y que por lo tanto son
susceptibles de pasar por un nuevo estilismo.
Al target de posibles compradores de una Lunar o una Stellar, pensamos
que les importará poco si existe o no una versión II del modelo Sony de
base. Aquí hablamos de un producto distinto y se su envoltorio. Que
también cuenta. Como en el caso de los productos Apple.

© Albedo Media, S.L.
Ver rendimiento
de la Sony RX100, modelo de base, técnicamente, para la Stellar así
como manejo y óptica
de la misma.
| < Prev | Próximo > |
|---|




