Labo DSLRMZ– Tras
nuestra prueba de campo del Sony
FE 28 mm f/2, ofrecemos ahora una prueba
técnica y de campo de los suplementos
afocales que se ofrecen como complemento del mismo.
Y es que una de las particularidades de este
objetivo es que se propone como
angular "multi propósito"
mediante dos convertidores
afocales: un 0,75x que lleva el 28 mm nativo a un 21mm rectilinear y un
"ojo de pez" (cobertura 180º) y una
equivalencia de 16 mm, siempre cubriéndose –con la colaboración
de ambos convertidores– el formato de 24x36 mm de las cámaras Sony de
la serie A7.
En los años sesenta y sobre todo los setenta, los convertidores
afocales –aquellos que se acoplan por delante de un objetivo– fueron
bastante populares, sobre todo entre usuarios de cámaras TLR como las
Yashica 6x6 cm y otras cámaras modestas sin óptica intercambiable.
Con esos suplementos afocales, la pérdida de calidad de imagen en la
mayoría de los casos era muy superior a la posible ganancia de
variación de focal... y adquirieron bastante mala fama.
Hoy en día, merced a las lentes aesféricas, los vidrios de baja
dispersión cromática y los excelentes multirrevestimientos, la
situación ha cambiado, y así algunos fabricantes, como por ejemplo
Fujifilm para su saga X100, de óptica fija, han conseguido producir
convertidores con un rendimiento más que digno, apoyados no solo por
esas lentes y revestimientos, sino también por una importante
intervención del firmware de la cámara.
Hacer convertidores afocales para objetivos intercambiables es una
opción técnica y de marketing que parece que no arredra a Sony, y aquí
tenemos esos aditamentos.

© Albedo Media S.L.
El Sony FE 28 mm f/2, montado sobre una A7R

© Albedo Media S.L.
El convertidor afocal "Ultra Wide Converter 0,75x" montado sobre el FE 28 mm f/2, el conjunto no chirría.

© Albedo Media S.L.
Más extremo... en más de un sentido: el "Fisheye Converter" sobre la base del FE 28 mm f/2

© Albedo Media S.L.
Imponente ya es: a algunos puede gustar el aspecto del convertidor ojo de pez y otros quizá lo encuentren excesivo
Sony FE 28 mm f/2: resolución con y sin adaptador 0,75x

© Albedo Media, S.L.

© Albedo Media, S.L.
Para f/5,6 y f/8 se consiguen resultados dignos para tratarse de un suplemento afocal.
En lo que respecta a distorsión y viñeteado, las ya fuertes intervenciones del firmware que se aplican para el objetivo base "al desnudo", se llevan al límite al acoplar estos convertidores.
Y decimos "acoplar" también en sentido mecánico: al hacerlo –mediante bayoneta a la parte frontal del FE 28 mm f/2, los convertidores envían las señales adecuadas al firmware de la cámara para "que los tenga en cuenta" y haga todas las correcciones necesarias... y posibles. Está claro que –con estos conjuntos– no tiene sentido utilizar otros archivos distintos que los JPEG de cámara.


Objetivo base FE 28 mm f/2: imágenes obtenidas de JPEG y RAW (izquierda y derecha). Se aprecia la corrección de distorsión por firmware
[clic encima para imagen a resolución nativa] © Albedo Media S.L.

Objetivo base FE 28 mm f/2 y convertidor a 21 mm: imágenes obtenidas de JPEG y RAW (izquierda y derecha). Se aprecia la corrección de distorsión por firmware
[clic encima para imagen a resolución nativa] © Albedo Media S.L.

Objetivo base FE 28 mm f/2 y convertidor "ojo de pez" a 16 mm equivalentes: imágenes obtenidas de JPEG y RAW (izquierda y derecha). Dada la estética extrema del ojo de pez las correcciones de firmware, aunque presentes, se dejan apreciar menos.
[clic encima para imagen a resolución nativa] © Albedo Media S.L.
Los convertidores están muy bien acabados y transmiten sensación de robustez y calidad, también por los soberbios multirrevestimientos de las lentes. Acoplan con facilidad, seguridad y contundencia sobre la discreta bayoneta frontal del FE 28 mm f/2 y se separan, de la misma forma, previa liberación de un pestillo lateral, operación que se puede hacer con una sola mano.
En cuanto a la estética de conjunto, se aprecia que se ha estudiado muy bien de tal forma que –acoplados sobre el objetivo base– no quedan como "pegotes" sino muy bien integrados, con líneas fluidas, bastante elegantes.
En lo que respecta al rendimiento, es el esperado, más que digno sobre todo en lo que respecta a aberraciones cromáticas, sobre las que el firmware de la cámara se emplea a fondo, con más éxito que sobre el astigmatismo.
Faltaría ver si el factor precio pueda ser el argumento final para una opción de compra, ya que siempre será algo menor que el de un objetivo nativo de 21 mm o uno específico de "ojo de pez": aproximadamente 250 € para el convertidor a 21 mm y 300 € para el convertidor a ojo de pez.
- Ver: anuncio oficial
- Ver: primeras impresiones en CP+ 2015
- Ver: encuentro con ingenieros de Sony en CP+ 2015
- Ver: Prueba de campo del Sony FE 24-240 mm f/3,5-6,3 OSS
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