Publirreportaje – Los filtros polarizadores
B+W HTC de tipo Käsemann
representan el tope de gama en
polarización, estando disponibles en versiones HTC XS-Pro y HTC F-Pro. Pero podremos entender
mejor las razones para ello si profundizamos en determinados aspectos
de su estructura.

La existencia de sustancias polarizadoras es conocida desde la
antigüedad pero puede afirmarse que su utilización para aplicaciones
fotográficas de consumo se hace posible merced a la invención y
desarrollo de las láminas polarizadoras sintéticas por parte de Edwin Land bajo el nombre de
Polaroid. (*)
Estas láminas son una variante sintética de la Herapatita (sulfato de iodoquinina), que se
obtienen actualmente en un complejo proceso de estiramiento controlado
de láminas de alcohol polivinílico (PVA). El arte de ese estiramiento
radica en hacerlo de forma direccional, de tal forma que las moléculas
de PVA –de cadena muy larga– queden alineadas en forma de una retícula
a modo de “verja invisible”.

Es esa verja invisible la que nos permitirá bloquear o dejar pasar
–según la orientación del filtro en su montura giratoria– la luz
reflejada en las superficies brillantes no metálicas, que no es sino –a
su vez– luz polarizada, esto es, luz que oscila en una dirección
preferente.
Dicho de forma muy simplificada: según la orientación del filtro
dejaremos que la luz reflejada “se cuele” o no a través de ese colador
en rejilla invisible.
Pero una vez inventada la lámina polarizadora, sintética, nos quedan al
menos dos problemas por resolver:
• Uno de ellos es conseguir que este filtro que hemos creado “polarice”
la luz a ser posible por igual para todas las longitudes de onda (el
espectro visible de 400 a 700 nm) y para ello tenemos que añadir
sustancias y dar tratamientos a esas láminas “estiradas” de PVA... y el
resultado es ese tono gris característico de los filtros polarizadores,
con la consiguiente absorción de luz. (**)
• El segundo, y no menos importante, es que tenemos entre manos un
filtro sintético muy delgado, que no resistiría un trato normal diario
por parte del usuario fotógrafo y además relativamente flexible, por lo
que sus propiedades ópticas no serían las ideales.
Se impone por tanto laminar, ese filtro de PVA entre dos láminas
planoparalelas de vidrio óptico. Ahora bien, esa laminación no implica
que el “sándwich” resultante quede sellado por los bordes...
Como nuestros lectores habrán podido deducir ya, existen muchos puntos
en la fabricación de estos filtros en los que se pueden aplicar mejoras
que conduzcan a un filtro polarizador de calidad y rendimiento
superior... y eso es lo que son los filtros polarizadores
B+W HTC Käsemann, significando el acrónimo HTC “High Transmision Circular”,
esto es, polarizador circular de alta transmisión de luz.

B+W HTC: una mayor transmisión de luz
Debido a los materiales base elegidos y al tratamiento “ecualizador”
para las distintas longitudes de onda (colores) los filtros B+W HTC
Käsemann absorben mucha menos luz que los convencionales, aún dentro de
los de más alta calidad B+W: donde un filtro polarizador absorbe por
promedio (***) tres puntos de luz, los B+W HTC Käsemann
absorben tan solo la mitad, del orden de 1 a 1,5 puntos.
Además, los B+W HTC Käsemann son los que ofrecen un color más neutro,
dentro de su labor de polarización, a diferencia de otros polarizadores
de calidad inferior, que tienden a producir tonalidades verdosas.

© Albedo Media, S.L.
B+W HTC: un sellado integral
Los filtros B+W HTC Käsemann llevan un sellado integral en relación con
la propia montura del filtro, mediante un encolado especial a la misma.
Ello garantiza una mayor durabilidad a lo largo del tiempo y bajo las
condiciones más duras de uso, al evitar la entrada de humedad entre las
láminas de vidrio óptico y la lámina de Herapatita sintética.
Por su parte, esa montura XS-Pro es más fina que la estándar, y reduce
el riesgo de viñeteado con focales angulares. Al mismo tiempo evita
tensiones sobre la lámina óptica, al ser dimensionalmente estable.
B+W HTC: propiedades ópticas impecables
Al igual que todos los filtros B+W los B+W HTC Käsemann se tratan con
el mismo cuidado, atención y precisión con el que se elaboran en la
fábrica las afamadas ópticas Schneider-Kreuznach, en las fases de
tallado, pulido, cementado y tratamiento de superficies.

B+W HTC: revestimientos de alta
tecnología
Durante décadas, por razones técnicas, los filtros polarizadores no se
servían con capas antirreflejantes, y sin embargo, para sus filtros B+W
HTC Käsemann la firma ofrece el estado del arte en ese tipo de
tratamiento.
Los revestimientos B+W MRC o
“Multi Resistant Coating” –de 7 + 1 capas– reducen a un mínimo la luz
parásita y además ofrecen una superficie resistente a los arañazos y
que repele la humedad y el polvo, haciendo así mismo más fácil su
limpieza.
Por su parte, el revestimiento multicapas B+W MRC Nano, aplicado en los filtros B+W de la serie XS-Pro, es por nanotecnología y ofrece una capacidad de reducción de luz parásita que es específica para el ángulo de incidencia de la luz, alcanzando así una efectividad máxima, especialmente con angulares y situaciones límite de iluminación.
Además de ello, la tecnología Nano
hace que –llegado el caso– las gotas de agua que puedan incidir sobre
la superficie se fragmenten en partículas de mucho menor tamaño, que se
deslizan hacia los bordes del filtro y disminuyen su efecto degradante
sobre la imagen.

Insustituibles
El efecto de los filtros polarizadores no puede emularse por
software de tratamiento de imagen, y por ello son –hoy por hoy–
insustituibles.
Controlan los reflejos sobre superficies brillantes no metálicas,
aumentando la saturación de color, y permiten oscurecer los cielos
azules selectivamente, sin alterar la temperatura de color.
Para
saber más acerca del empleo de filtros polarizadores.

La línea HTC F-Pro incorpora
el tratamiento MRC y está
disponible en diámetros de rosca, 37; 40,5; 43; 46; 49; 52; 55; 58; 60;
62; 67; 72; 77; 82; 86; 95; 105 y 112 mm.
Por su parte, la línea HTC XS-Pro,
que incorpora el tratamiento antirreflejos MRC Nano, emplea una montura más delgada que la F-Pro y –tal como hemos comentado– reduce el riesgo de viñeteado con focales angulares. A pesar de ello, incorpora rosca en la parte anterior, por lo que admite filtros adicionales, parasoles y accesorios compatibles, como por ejemplo las cómodas tapas normales "snap on". Está disponible en diámetros de rosca, 37; 40,5; 43; 46; 49; 52; 55;
58; 60; 62; 67; 72; 77 y 82 mm.
Finalmente, comentar que no tiene nada que ver el concepto de "polarizador o polarización circular"
con el hecho de que los filtros tengan una montura... circular. Pero ese es... tema para
otro día.
Ver: catálogo
de filtros B+W
Ver: filtros
B+W Käsemann
Los filtros B+W son unos de los productos distribuidos en España por Disefoto,
S.A.
(*) La comercialización se inició en 1937
(**) La ecualización de absorción nunca es perfecta al 100% y
normalmente “ se escapa” un pico de luz azul.
(***) La absorción de luz de un filtro polarizador varía con su ángulo
de giro en la montura y las condiciones de iluminación de la escena
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