Presentado poco
antes del verano,
ahora llega a las tiendas
el nuevo zoom ultra angular de Canon,
el EF 16-35 mm f/4L IS USM,
pensado para cámaras con sensor de
24x36mm. Estabilizado y con motor de enfoque ultrasónico de anillo
parece llamado
a convertirse en una de las opciones más interesantes tanto para
fotógrafos
profesionales como para aficionados avanzados.

Canon EF 16-35 mm f/4L IS USM. "Ligero" y compacto. © Albedo Media, S.L.
Su gama de distancias focales, ya
conocida, ofrece a este
objetivo una gran versatilidad que lo hace idóneo para una gran
variedad de
situaciones, especialmente fotoperiodismo, fotografía de eventos o
viaje. Desde
la posición ultra angular con 98º de ángulo de visión, idónea tanto
para
panorámicas como para componer escenas complicadas en las que los
sujetos se
integran en su contexto, hasta el popular 35 mm
perfecto para fotografía callejera.

Si su apertura máxima constante a f/4 podría considerarse a priori un inconveniente comparándolo con su hermano EF 16-35 mm f/2.8 L II USM en la práctica logra una óptica más ligera, económica, con menos distorsiones en las esquinas e incluso con menos aberraciones que el compañero de catálogo más luminoso.

Estabilizador óptico de cuatro pasos en el Canon EF 16-35 mm f/4 L IS USM. © Albedo Media, S.L.
Para la presente prueba de campo lo montamos sobre una Canon EOS 5D MIII con la que se logra un buen equilibrio. El reparto de pesos resulta excelente y en ningún momento tenemos la sensación de cabeceo. Al fin y al cabo, pesa poco más de seiscientos gramos lo que, tratándose de un objetivo de la gama L, resulta bastante contenido. Gracias a eso podemos llevar la cámara de la mano siempre a punto para disparar sin que resulte engorroso o cansado.

A 16 mm f/4 1/500 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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A 35 mm f/14 1/60 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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También su tamaño está en proporción y se agradece que permanezca constante (112,8 mm) tanto al variar la distancia focal como el foco lo cual, además de facilitar el manejo, confiere solidez al conjunto. El elemento frontal, para filtros de 77 mm, no gira y así el parasol de mariposa incluido, mantiene su posición en todo momento. Este parasol, además, incorpora un pequeño seguro para evitar que se caiga o se mueva sin querer una vez colocado.

a 16 mm f/8 1/200 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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A 35 mm f/9 1/100seg. ISO-100. © Fernando Galán
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Los usuarios acostumbrados a la apertura máxima de f/2.8 puede que echen en falta ese punto más de luminosidad. No obstante, hay que recordar que el objetivo que estamos analizando incorpora un estabilizador óptico de cuatro pasos que permite compensar esa “carencia” reduciendo la velocidad sin que aparezcan trepidaciones. Llevándolo al límite, con un buen punto de apoyo y un poco de pulso firme, llegamos a 1/3 seg. con unos resultados, no perfectos pero sí aceptables para algunas circunstancias. Con velocidades menos extremas se logra un rendimiento óptimo.

Imagen tomada a pulso; a 35 mm f/4 1/3 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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Imagen
tomada a pulso; a 20 mm f/22 1/10 seg. ISO-50. ©
Fernando Galán
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Cuando montamos el objetivo en
nuestra cámara, nos llamó la
atención que, entre las opciones del menú de esta, no existieran datos
para las
correcciones de aberración del objetivo. En la Web de Canon no
encontramos
firmware actualizado para resolver este problema y pensamos que se
debía a la
novedad del objetivo.

(Para ver la misma imagen de arriba con las diferentes opciones de corrección, clickea en tu elección: JPEG de cámara, RAW sin correcciones de perfil de lente, RAW con correcciones de perfil de lente)
No obstante, al instalar en el ordenador la versión 3.0 de EOS Utility -disponible en la Web oficial desde finales de septiembre- hallamos una utilidad para registrar objetivos que, tras conectar la cámara al equipo, ésta pasa a reconocer la nueva óptica. Una vez registrado el objetivo, podemos elegir entre activar o desactivar tanto la iluminación periférica como la aberración cromática que se aprecia, sobre todo, en las esquinas. Con los editores de imagen habituales no tuvimos ningún problema porque, en el momento de realizar esta prueba, ya tenían actualizados los perfiles de esta óptica y realizan las correcciones oportunas a la hora de procesar el RAW original, ello con resultados aceptables.
El sistema de enfoque por motor
ultrasónico de anillo
funciona rápido y bien incluso en situaciones poco luminosas. Permite
una
distancia mínima de enfoque de 28 cm
en todo el rango de focales lo que resulta muy útil
para componer con distintos planos. También permite el enfoque manual
continuo
por si en cualquier momento necesitamos afinar. Este anillo, de
generosas
dimensiones y recubierto de goma, tiene un recorrido suave y preciso.
Además,
el objetivo incluye ventana con información de la distancia de enfoque
que, en
más de una circunstancia, supone una gran ayuda.
El anillo del zoom, algo más pequeño que el de foco, también es suave aunque algo más “duro”, lo que se agradece para precisar mejor la distancia focal elegida.

Animación para comprobar el efecto de las diferentes focales del Canon EF 16-35 mm f/4 IS USM. © Fernando Galán
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© Fernando Galán
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El EF 16-35 mm f/4L IS USM incorpora un esquema óptico de dieciséis lentes en doce grupos. Tres de ellas son aesféricas, dos en vidrio óptico de baja dispersión cromática, al tiempo que el diafragma de nueve palas logra un bokeh suave. Además, las lentes llevan un revestimiento “Súper Spectra” para mejorar el contraste. Gracias a esto, tanto las aberraciones como el flare sólo se aprecian en situaciones límite y si vamos a buscarlo.

A 23mm f/4 1/400 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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A 35mm f/22 1/30 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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Además de estar protegido contra la humedad y el polvo con un anillo de goma en la montura del objetivo, los elementos frontales y traseros llevan un revestimiento de flúor que evita que se pegue el polvo y las gotas de agua. Algo que pudimos comprobar porque en más de un momento de la prueba fuimos sorprendidos por chaparrones otoñales.
Aunque en el LaboSLRMZ podrás ver
en breve el
rendimiento de este
objetivo en detalle, la experiencia de uso y las fotos tomadas sobre el
terreno
nos han dejado un buen sabor de boca, al menos a la altura de lo que se
puede
esperar en un ultra angular de este nivel "Pro".
A 31 mm f/13 1/60 seg. ISO-100. © Fernando Galán
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A 35 mm f/6.3 1/80 seg. ISO-400. © Fernando Galán
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Las ligeras deformaciones en barrilete que se aprecian en la distancia focal más corta van desapareciendo a medida que nos acercamos a los 20 mm. Entre esta medida y 24 mm casi no se perciben y a partir de aquí pasan a un ligero acerico que se acentúa algo más al llegar a los 35 mm pero sin llegar, en ningún momento, a preocupar.
Como suele ser habitual en objetivos para cámaras
de sensor 24x36 el viñeteo suele ser muy evidente a máxima
apertura y, aunque se va reduciendo a medida que cerramos el diafragma,
se
mantiene, aunque suave, a su mínima apertura (f/22). También es cierto
que este desaparece por completo y con facilidad tanto cuando la cámara
procesa las fotos en JPG como con el software de revelado RAW por lo
que
en ningún momento llega a suponer un problema.

Animación con las diferentes aberturas del Canon EF 16-35 mm f/4 IS USM. © Fernando Galán
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Equilibrio es, por tanto, la palabra que mejor define este Canon EF 16-35 mm f/4 L IS USM. Práctico, capaz, ligero, relativamente económico (no barato) y con una calidad de imagen a la altura de lo esperado, lo convertirán a buen seguro en una referencia a tener muy en cuenta para completar la gama de focales de muchos fotógrafos.
Nota de la presentación del Canon EF 16-35
mm f/4 L IS USM
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