Hay movimiento en la industria de fabricación y
suministro de sensores,
y no sería de extrañar que esta Photokina
del otoño de 2012 sea una “Photokina de silicio”
o “Silicon Photokina”.
En tiempos, se hablaba de una “Glass Photokina” cuando los principales
avances se referían a nuevos objetivos, o una “Film Photokina” si su
fuerte eran las películas o emulsiones.
Fuimos los primeros –el 8 de noviembre de 2010– en detectar
la aparición de Aptina como nuevo “player” en el campo de los
sensores y el tiempo nos dio la razón al ser nada menos que Nikon la
primera firma en emplear un novísimo captor de Aptina en las Nikon V1 y
J1, en el hasta cierto punto revolucionario nuevo formato de una
pulgada.
El rendimiento, según nuestras exhaustivas
pruebas resultó ser francamente positivo y quedaba claro que
había una nueva vida más allá de los productos de Dalsa, Canon, Foveon,
Kodak, Panasonic, Sony y Samsung.
En este momento, desde hace unas horas, las aguas han comenzado a
agitarse, por un lado a través de rumores no confirmados y por otro
merced a noticias aparentemente del mundo de los negocios, pero con un
importante trasfondo tecnológico relacionado con los sensores.
Comenzando por esto último, Aptina
ha establecido una alianza con el fabricante italiano
Micron Technology
en Avezzano, ubicado en la montañosa región de los Abruzzo. Una idea de
la importancia del acto en el que se anunció esta alianza es que
estuvieron presentes tanto el joven vicepresidente de Aptina, Mr. Shung
Chieh, como el presidente a Micron Technology, el propio alcalde de
Avezzano, el Sr. Antonio Floris y el Sr. Alfredo Castiglione, consejero
para el desarrollo económico de la región.
La alianza tiene como fin principal el desarrollo de sensores para
cámaras digitales, basados en la tecnología de la retroiluminación o
BSI (Back Side Iluminated), con la mirada puesta en el alto rendimiento
con bajos niveles de luz.
Lo que más ha llamado la atención es el que hayan desvelado que sus
esfuerzos iniciales van dirigidos a la producción de un captor CMOS
en formato 24 x 36 mm,
aunque se desmintió que ese primer producto fuese el nuevo sensor de 34
x 36 mm que ha de equipar a la rumoreada Nikon D600.
Ya hemos
publicado –hace unos días– que en nuestra opinión, si se
comercializa esa rumoreada Nikon
D600 con sensor de 24
x 36 mm al
supuesto anunciado precio del entorno de los 1.500 dólares, ello
significaría el inicio del fin del formato Nikon DX en APS-C, aunque
lógicamente será fervientemente desmentido por los jefes de producto de
la firma.
También hemos comentado, y resaltamos de nuevo, que ello supondría para
la firma la ventaja de poder dejar “respirar hacia arriba” a su muy
interesante línea de cámaras CSC Nikon 1, que por el momento se ve un
tanto sojuzgada por el sistema DX, al que canibalizaría caso de crecer
en prestaciones.
También sería interesante, esa migración de Nikon desde su proveedor
habitual –Sony– hacia los productos de Aptina... o de otro fabricante.
¿Recuerdan que los captores de Kodak se caracterizan... o
caracterizaban por su alta calidad y precio, por ser de tipo CCD y por
ser los empleados en cámaras de tanto prestigio como las Leica M9, M8.2
y S2, así como por –al parecer– por las Hasselblad e incluso es posible
que por la Pentax 645D, además de soluciones industriales e incluso
aeroespaciales?
Pues bien: dentro de su debacle, Kodak vendió recientemente esa
división de producción de sensores, la Kodak Image Sensor Solutions
(ISS) a la firma inversora Platinum Equity, pasando a denominarse
“Truesense Imaging”.

El sensor de 30 x 45 mm de la Leica S2 en comparación (marquito de diapositivas) con el tamaño de 24 x 36 mm
Pues bien, por una causa o por otra, al parecer existen, bien problemas
de suministro , bien de acuerdos comerciales (€/$), y corren rumores de
que uno de los productos que podría anunciarse por parte de Leica
el
próximo día 10 de mayo sería una nueva S3
dotada de un captor del mismo
original tamaño de 30 x 45 mm (no creemos que mayor), pero en lugar del
CCD de Kodak se
trataría de un CMOS de nueva concepción. Ello
ofrecería ventajas cara
al modo Live-View, pero podría suponerlas estratégicas al cambiar de
suministrador... por el momento –y no olvidemos que se trata de un
rumor– de origen desconocido.
Pero hay una pista adicional: se dice que aquellos usuarios de Leica M9
que hayan podido tener una avería del sensor Kodak durante el periodo
de garantía estaban teniendo un tiempo de espera tan grande para la
sustitución del mismo (¿por falta de suministro por parte de Truesense
Imaging?) que la firma Leica, haciendo gala de su tradición les ha
enviado una cámara M9 enteramente nueva como solución al problema.
Y todo esto tiene relación también, como es natural, con el rumor en
el sentido de que Leica podría presentar ese mismo día 10 de mayo, una
Leica M10, que “volviendo a lo esencial”, según el slogan de la firma
para el día de la celebración, se trataría de una cámara con sensor
exclusivamente en blanco y negro. De hecho un proyecto de Leica que
lleva al menos una década en los cajones de la firma.
Kodak ya tenía entre sus productos un sensor en blanco y negro y ya en
la pasada Photokina de hace año y medio Bear Images (Palo Alto,
California, U.S.A.) inició la comercialización de un potente respaldo
de esas características para cámaras de formato medio, diseñado por
ellos y fabricado por Phase One.

Filtros de color sobre un sensor Fujifilm SR y por encima de ellos, las microlentes
Aunque aquí no nos podemos extender mucho, un sensor para blanco y
negro es básicamente un sensor estándar sin los filtros de colores de
la pauta Bayer. Además, puede o no prescindirse de l filtro de paso
bajo y/o del infrarrojo.
Si se deja el sensor totalmente limpio de filtros registrará también en
el infrarrojo. El resultado de un sensor de este tipo puede ser una
mayor resolución (si la calidad del objetivo acompaña) del orden de un
25 o 30% y una mayor sensibilidad, del orden de medio paso a un paso.

¿Volvermos a ver filtros de bloqueo IR sobre los objetivos Leica M?
Puede pensarse que para conseguir reproducción “pancromática” al uso de
las mejores emulsiones fílmicas en B/N habría que usar filtros.
Desde uno de bloqueo infrarrojo sin el captor no lo incorpora, a los
clásicos amarillo, verde, rojo, etc.
Todo un mundo.
¿Dará Leica ese paso el día 10 de mayo? Lo veremos.
Un caso más es que comienza a hablarse de la empresa
STMicroelectronics,
que con siete puntos de actividad en Francia y casi
12.000 empleados, es el séptimo productor mundial de semiconductores y
el primero europeo.
¿Por qué es ahora noticia este “submarino” europeo de la producción de
procesadores (de hasta 4 núcleos) y de sensores para smartphones y
otras aplicaciones?
Pues no es otra que ha anunciado que comenzará a suministrar captores
para “cámaras réflex”y que más concretamente, STMicroelectronics podría
ser el suministrador del sensor CMOS de esa hipotética Leica S3 a la
que nos referimos más arriba.
Pero en todo caso, parece que la veda del fabricante “de toda la vida”
de sensores digitales está abierta y que nuevos jugadores han entrado
en escena hace ya unos años y es posible que lo hagan en cascada en un
futuro.
Una interesante prueba del respaldo acromático de Bear/Phase One, así como de las ventajas, peculiaridades e inconvenientes de esa tecnología y aproximación a la fotografía en blanco y negro
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