Combinación entre smartphone
y cámara conectada, la Samsung Galaxy
Camera es la apuesta de la firma surcoreana por el sistema operativo de
Google. Con unas prestaciones nada excepcionales en lo
fotográfico –como muchos medios ya determinaron en su día– la
compacta de Samsung permite expandir sus posibilidades mediante el
sinfín de aplicaciones disponibles para Android. Exploramos, pues,
estos nuevos horizontes de la Galaxy Camera, no sin antes repasar sus
principales características, apoyadas de imágenes de prueba.
El nombre de la Samsung Galaxy Camera ha vuelto a sonar esta semana,
pues la versión sin conexión 3G se ha puesto ya a la venta al otro
lado del Atlántico –habrá aún que esperar un poco para que esté
disponible en nuestro país. La versión completa –con WiFi y
3G– ya
lleva más de medio año de existencia, y aunque podemos encontrar
numerosas pruebas y tomas de contacto en la red, somos de la opinión de
que son más bien escasas aquellas que realmente se centran en los
nuevos horizontes abiertos por esta (no tan) pequeña compacta.

Después de probar la Samsung Galaxy Camera durante varias semanas, ni la calidad de imagen ni su ergonomía en general nos han convencido; sin embargo, como veremos más adelante, el potente sistema operativo Android que lleva integrado permite expandir las posibilidades de este compacta a nuevos horizontes creativos... © DSLRMagazine
No
nos engañemos, no se trata de nuevos horizontes en cuestión de calidad
fotográfica. En este punto somos de la misma opinión que ya han
constatado muchos otros medios: la calidad de imagen deja mucho que
desear. Nos referimos más bien al hecho de incluir un sistema operativo
con muchas posibilidades, el Android de Google. Cierto, Nikon lanzó al
mercado un modelo basado en Android antes que Samsung, pero
lamentablemente lo hizo basándose en una versión (2.3) bastante más
antigua que la incorporada por la Galaxy Camera, lo que reduce
notoriamente sus posibilidades de evolución. La Samsung salió equipada
directamente con la versión 4.1 (Jellybean), una apuesta mucho más
acertada que la de Nikon a nuestro parecer.
La Samsung Galaxy Camera, a diferencia de su competidora Nikon S800c, viene equipada con una versión de Android reciente (4.1 vs 2.3) © DSLRMagazine
Y después de unas cuantas semanas con la cámara, hemos podido constatar
la gran cantidad de funcionalidades que es capaz de ofrecer un sistema
operativo como Android gracias a la inmensa biblioteca de aplicaciones
disponibles. Podríamos incluso caer en la tentación de sugerir el
tópico de que nuestra imaginación es el único límite, aunque para
llegar a tal extremo deberíamos ser capaces de crear nuestras propias
aplicaciones para Android.

Lamentablemente, la actual versión de la Samsung Galaxy Camera no permite realizar llamadas, pese a estar equipada con lo todo lo necesario (3G)... por suerte, podremos hacer uso de la aplicación de Skype para suplir esta extraña carencia © DSLRMagazine
Sin embargo, antes de seguir indagando sobre el terreno de las
funcionalidades de la Galaxy Camera como una plataforma de múltiples
posibilidades, daremos un breve repaso a sus características como
cámara fotográfica mostrando algunas imágenes de prueba (recordamos que
pulsando encima de la imagen obtendremos la versión en alta
resolución), para después centrarnos en qué posibilidades nuevas nos
ofrece gracias a las aplicaciones que podemos instalar.
¿Una cámara compacta más?
No descubrimos nada nuevo. En el aspecto fotográfico, la Galaxy Camera
es una cámara compacta más que no sobresale en ningún aspecto
particular. Un sensor BSI CMOS de 1/2.3" y 16.3 Mpx de
resolución, combinado con un objetivo de 21 aumentos
ópticos (23-483mm equivalentes) y abertura máxima que no
destaca por su luminosidad (f/2,8-5,9).

En condiciones de luz favorables, la compacta de Samsung puede ofrecer resultados dignos, aunque pensamos que existe, como suele ocurrir con muchas compactas actuales, una tendencia a saturar demasiado los colores.
ISO 100 (base), 92mm (equivalentes) © DSLRMagazine
Ciertamente, con un rango de longitudes focales tan generoso y un
cuerpo relativamente pequeño, es difícil realizar milagros. Los valores
de apertura máxima del diafragma se resienten forzosamente, y la cámara
no permite conseguir grandes resultados en condiciones de luz escasa.
Tampoco ayuda el tamaño de sensor: aunque el rango de sensibilidades
especificado va de 100 a 3200 ISO, pocas veces nos hemos atrevido a
subir a más de ISO 400/800 durante las tomas de prueba.

En condiciones de luz escasa, ni tamaño del sensor ni la poca luminosidad del objetivo ayudan...
ISO 800, 486mm equiv. (longitud focal máxima), 1/10s, f/5,9 (apertura máxima a f=86mm) © DSLRMagazine
Ya lo comentábamos en nuestras reflexiones
sobre la Nikon S800c –la otra compacta Android– que
los smartphones
cada vez pisan más los talones a las compactas de entrada de gama. Una
compacta debe ofrecer "algo más" que un teléfono móvil con cámara para
que el consumidor valore su compra. Muchos fabricantes han decidido
concentrarse en el mercado de las compactas de alta gama con sus objetivos zoom
luminosos, a fin de poder conseguir resultados fotográficos
inaccesibles con un smartphone (al menos, hoy en día). Otros, parecen
optar por incluir un zoom largo con muchos aumentos ópticos como claro
factor diferenciador. A este último grupo es al que pertenece la Galaxy
Camera.
Uno de los aspectos más determinantes en los que suele fijarse el
potencial comprador de cámaras compactas sencillas –si ya
dispone de un smartphone–
es la capacidad de la cámara para "aislar" el sujeto principal del
resto de la escena. Algo que normalmente está fuera del abasto de un smartphone
cualquiera, pero que es relativamente fácil de conseguir con una
cámara con un sensor más grande o equipada de un objetivo
luminoso, debido a su capacidad de conseguir una profundidad de campo
más pequeña. Es por este motivo que creemos que las compactas de alta
gama, bien con objetivos luminosos (como la Fujifilm
X20 o la Panasonic
LX7), o bien con sensores "grandes" (como la Sony RX100, cuyo
comparación
con la LX7 le invitamos a leer) parecen seguir un camino
acertado para ofrecer a dichos potenciales compradores aquellas
funcionalidades que vienen buscando. Con la Samsung Galaxy será difícil
conseguir este tipo de funcionalidad, la única alternativa
será hacer uso de una longitud focal muy larga...

La única forma de conseguir "aislar" el sujeto fotografiada con la Galaxy Camera será haciendo uso intensivo de las posiciones más "tele" de su objetivo
483mm equivalentes (longitud focal máxima) © DSLRMagazine
La Galaxy Camera da una impresión de solidez de construcción en las
manos y sus dimensiones son más bien grandes para tratarse de una
cámara compacta: es el precio a pagar para albergar una pantalla táctil
de nada menos que 4.8", un tamaño que no ha sido escogido al azar pues,
como nos indicaba Daniel Molero –directivo de Samsung España–
durante la entrevista
que mantuvimos con él durante el pasado Samsung European Forum, se
trata de obtener la misma experiencia de usuario que un
smartphone Galaxy S III, de idénticas dimensiones en cuanto a diagonal
de pantalla se refiere.
Eso sí, se trata de una pantalla capacitiva de gran calidad y de alta
resolución en formato 16:9 –1280x720 píxeles, lo que se
traduce en algo más de 300 ppp– que ayuda mucho tanto a la
visualización de las imágenes como a una utilización satisfactoria del
sistema Android. Sin embargo, no es extraño que con una pantalla de
estas características –y una clara tendencia a mostrar colores
vivos y saturados– tengamos una mejor "impresión" de las fotos
realizadas cuando las visualizamos en dicha pantalla que cuando optamos
por visualizarlas en un ordenador o por imprimirlas... en cierto modo,
la Galaxy Camera está pensada más para compartir las imágenes entre
dispositivos móviles con características similares para evitar así
alguna "decepción"...
Tampoco se trata precisamente de una cámara compacta ligera
(300
gramos), con lo que si lo sumamos a sus "incómodas" dimensiones,
podemos poner al límite el sistema de estabilización de imagen óptica
integrada, puesto que el agarre de la cámara no es precisamente su
punto fuerte.
Pero las similitudes con el hasta hace poco smartphone más
avanzado de Samsung, el Galaxy SIII, no se acaban aquí. La Galaxy
Camera integra el mismo procesador QuadCore (cuatro núcleos)
de 1,4 GHz con la intención de ofrecer la misma experiencia de usuario
que con su smartphone.
Y podemos afirmar que, en lo que se refiere al uso y manejo del sistema
Android incorporado, la experiencia es fluida y satisfactoria, pero en
cuanto a la interfaz de la cámara, nuestro parecer es todo lo
contrario. La cámara es lenta, excesivamente lenta, y el interfaz de
los controles (entre ellos los de exposiciones manuales) deja mucho que
desear. Entendemos que no es una tara fácil la de combinar las
funcionalidades de una cámara compacta con un sistema operativo como
Android, pero el poco convincente resultado nos hace pensar que la
Galaxy Camera, al menos a día de hoy, se trata más de un prototipo de
prueba que un producto final. Reconocemos y valoramos la
apuesta de Samsung por adentrarse en lo que seguramente sea el futuro
de las cámaras (y no sólo compactas) en cuanto a sistemas operativos se
refiere, pero también pensamos que debería haberse realizado un
esfuerzo de integración aún mayor. No olvidemos que se trata de una
cámara, y como tal, las
funciones asociadas a la captura de imagen deberían prevalecer sobre el
resto de funcionalidades.

La ergonomía de los modos de exposición deja mucho que desear, está claro que aún falta dar una vuelta de tuerca más para encontrar un modo eficaz de configurar los parámetros con la sola ayuda de una pantalla táctil... También habrá que acostumbrarse también, por tanto, a tener la pantalla llena de huellas de nuestro pulgares © DSLRMagazine
En la misma línea de lo expuesto anteriormente, la autonomía de la
Galaxy Camera no es, evidentemente, un punto fuerte de la cámara de
Samsung. La batería de 1.650 mAh no es suficiente para hacer
frente a un
uso intensivo de su impresionante pantalla, con lo que no deberemos
separarnos en ningún momento del cargador... Cargador que, por otro
lado, es bastante pequeño y manejable, con lo que lo podremos llevar
encima sin apenas notarlo. Una ventaja del cargador es la
posibilidad de poder utilizarlo
no sólo con la cámara sino también con otros smartphones
de la compañía en el caso de disponer de alguno de ellos. Por otro
lado, si no tuviéramos una toma de corriente cercana, la Galaxy Camera
puede cargarse mediante la conexión a cualquier puerto USB estándar,
una funcionalidad que deberían tener todas las cámaras compactas de hoy
en día. Tampoco ayudará a la autonomía de la cámara un uso
intensivo del
sistema de localización GPS/GLONASS integrado, sistema que, por otro
lado, se mostró bastante rápido durante nuestra pruebas.
Cámara hyper conectada
La Galaxy Camera en un cámara realmente conectada. Dispone de
prácticamente todos los protocoles de conexión habidos y por
haber: 3G Quadband (cuatribanda), dual-band WiFi, WiFi Direct,
Bluetooth, HDMI... aparte de los ya mencionados GPS y GLONASS. Pero
esta impresionante lista de conexiones no es solo un conjunto de líneas
de la hoja de especificaciones, sino que vienen asociadas a un conjunto
de funciones con la idea de ofrecer al usuario nuevas funcionalidades
y experiencias de uso.
La función Auto Upload
permite, por ejemplo, guardar de forma automática las fotos en la nube,
de modo a disponer de ellas desde cualquier lugar remoto, muy útil
tanto para organizar nuestras imágenes pero también como medida de
seguridad, al no depender del almacenamiento local de la cámara, ya sea
el ofrecido por su tarjeta microSD o el contenido en sus 8 GB de
memoria interna. De hecho, la popular aplicación de almacenamiento en
la nube Dropbox viene instalada directamente en la Galaxy
Camera, con lo que podremos hacer uso de ellas simplemente
introduciendo nuestras credenciales de uso. Otro ejemplo, el Share Shot, que
permite compartir las fotos recién tomadas mediante WiFi Direct con
otros dispositivos.

Claro está, no podían faltar los archipresentes filtros "creativos", que pueden ayudarnos en más de una ocasión
Filtro de efecto "Vintage" © DSLRMagazine
Interesante es también la función de Voice Control (control por voz),
que permite no sólo capturar fotos mediante una orden de voz
("capturar"), sino también de manejar el zoom, activar el
temporizador, rotar imágenes, borrarlas o compartirlas.
Evidentemente, cuanto más compleja la acción menos útil nos parece,
sobre todo teniendo en cuenta las dificultades inherentes al
reconocimiento de voz, pero sí que puede ser de gran ayuda para la toma
de capturas que requieren no mover en absoluto la cámara, como cuando
se hace uso de la longitud focal más larga y se quiere evitar cualquier
trepidación.
Expandiendo horizontes...
Si la Galaxy Camera ya lleva, de por sí, muchas funcionalidades
integradas gracias a su multitud de conexiones y funcionalidades
asociadas, lo más interesante de la cámara de Samsung es precisamente
la integración de Android, que al tratarse de un sistema operativo
completo, permite no sólo el uso de aplicaciones de otros fabricantes,
sino también la expansión de sus funcionalidades mediante la creación e
instalación de nuevas apps
gracias al SDK ofrecido por Google. Este punto es especialmente
importante para valorar realmente las posibilidades de expansión de la
actual Galaxy Camera y de las que vendrán siguiendo el mismo principio.
El sistema operativo "móvil" de Google, Android, al igual que el de
Apple, iOS, ponen a disposición de los desarrolladores un SDK (Software
Development Kit, o kit de desarrollo de software), que
podemos instalar en un ordenador cualquiera, y a partir del cual
podemos crear nuestras
propias aplicaciones. Evidentemente, es necesario cierto
nivel de conocimientos técnicos, pero esta posibilidad hace que nos
podamos plantear prácticamente cualquier tipo de funcionalidad para
nuestra cámara. Veamos, a continuación, algunos ejemplos de apps que algunos
desarrolladores han puesto a disposición del mundo Android.
Lapse It es
una aplicación dedicada al Time Lapse, es decir, a la
combinación de imágenes tomadas a diferentes intervalos de tiempo. Si
bien es cierto que existen otras formas de realizar time lapses, con
Android podemos encontrar múltiples aplicaciones que realizan esta
función de forma bastante fácil. En el ejemplo que nos ocupa, basta,
básicamente, con configurar el intervalo entre cuadros para iniciar la
captura. Una vez capturados todos los cuadros, la propia aplicación
realizar el "renderizado" para obtener el resultado final.
En la versión gratuita del programa, la resolución de salida está
limitada a 240 píxeles, aunque esta restricción desaparece en la
versión de pago.

Lapse It
AndrOCR es
una aplicación de reconocimiento de textos OCR (Optical Characters Recognition
o Reconocimiento Óptico de Caracteres). Se trata simplemente de
realizar una foto donde aparezca una zona con un texto cualquiera para
que el programa, mediante algoritmos internos de procesado de señal,
reconozca y "entienda" los caracteres que forman dicho texto, de modo a
obtener un fichero a su salida que pueda ser utilizado por cualquier
aplicación. La aplicación es capaz de descargar automáticamente el
diccionario del idioma escogido para ayudar al reconocimiento del
texto. Es importante comentar que el éxito del reconocimiento
dependerá de muchas condiciones, como la cantidad de luz de la escena
fotografiada o el correcto enfoque sobre la zona de texto.

AndrOCR
Spy Movement Detector
es otra interesante app
que puede tener diversas aplicaciones, entre ellas las relacionadas con
aspectos de videovigilancia. Una vez iniciada y configurada, Spy
Movement Detector se encargará de registrar –mediante captura
de foto o de vídeo– cualquier movimiento que detecte enfrente de la
cámara. Básicamente, consiste en un algoritmo que analiza la escena a
través del objetivo y monitoriza posibles movimientos a través de la
cantidad de píxeles que cambian en la imagen. Mediante las opciones de
configuración, podemos seleccionar distintos grados de sensibilidad
(que determina, de algún modo, la cantidad de píxeles que deben cambiar
para considerar que ha habido un movimiento), así como el intervalo de
captura de imágenes que la cámara analiza para detectar si se ha
producido o no ese movimiento.


Spy Movement Detector
Spy Camera OS
es una curiosa aplicación de tipo open
source
(código abierto o libre) que podría ser de utilidad en más de una
ocasión. Se trata de poder realizar fotografías en modo "espía", es
decir, sin que nadie se percate de que estamos realizando una captura
en ese mismo instante. Para ello, la aplicación suprime cualquier tipo
de indicio que pudiera delatarnos, como por ejemplo el hecho de mostrar
la escena que se intenta captura en la pantalla de la cámara. Un
observador externo cualquiera verá sólo la pantalla de inicio de
Android, sin darse cuenta que en el fondo la aplicación se está
ejecutando de forma minimizada, aplicación que también elimina
cualquier tipo de sonido que nos pudiera delatar.

Spy Camera OS
Conclusiones
La Samsung Galaxy Camera es una cámara cara (sobre los 400€) si nos
atenemos simplemente a sus capacidades fotográficas como compacta. Al
mismo tiempo, tampoco es tan "compacta", ni en cuanto a dimensiones
(debido a su gran pantalla táctil de 4.8") ni en cuanto a su peso, por
lo que incluso podríamos encontrar CSC de precio y tamaño similar con
prestaciones fotográficas muy superiores. Está claro entonces que su
punto realmente diferenciador es la inclusión de la versión Jelly Bean
de Android, que permite disfrutar de todo un ecosistema de aplicaciones
disponibles para el sistema operativo de Google, todo ello sumado a sus
grandes capacidades de conexión. No obstante, nuestra impresión después
de unas semanas de pruebas, es que aún queda mucho camino por recorrer
para conseguir una integración satisfactoria entre el sistema Android y
las funcionalidades como cámara, pues tanto la ergonomía como la
usabilidad no están a la altura de lo que Samsung podría ofrecer.
Esperemos que las próximas versiones de cámaras con Android –ya sean
compactas o CSC– dispongan de una integración más eficiente. Mientras
tanto, sólo aquellos con ganas de experimentar encontrarán plena
satisfacción en la Samsung Galaxy Camera.

Más que un producto final perfectamente acabado y funcional, la Galaxy Camera nos parece un prototipo de prueba con el cual experimentar nuevas posibilidades gracias a la infinidad de apps disponibles para el sistema Android © DSLRMagazine
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